Detrás de cada logro, hay otro desafío y en medio, quedan los sueños.

Seguidores

sábado, 15 de octubre de 2011

Cualquier cosa que esté a menos de cinco centímetros de ti...

Suelo ser muy envidiosa, bastante, pero no una envidiosa normal ni del montón, si no una envidiosa un poco rara. 
Lo primero que envidio es tu perfume, va en cada poro de tu piel haciendo que tengas ese olor, que me recuerda tanto a ti, que cambiaría perfectamente el oxígeno que respiro por él y no sabes con qué rapidez lo haría...
También suelo tenerle cierta envidia a tus camisetas, a todas tus camisetas porque sé como se siente estar pegadita a ti, ¿te imaginas estarlo a todas horas?...
Pero, ¿sabes que es lo que más revuelve mi envidia? Tu pelo, sí, ese pelo que siempre tocas, siempre miras y siempre arreglas. Estás casi todo el tiempo pendiente de él. Lo miras con recelo, agonía, simpatía, felicidad, dudoso, enfadado, deseoso, pensativo, ausente; sin que se nos olvide la dulzura con la que lo tocas, eres capaz de tocarlo tan delicadamente, exactamente como me tocabas a mí, recorriendo mis piernas y mi cintura tan concentrado, cómo si me fuese a romper de un momento a otro, como si fuese frágil. Me cuidabas tanto... Que ahora envidio todo lo que tienes al rededor simplemente porque está muy cerca tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario