Detrás de cada logro, hay otro desafío y en medio, quedan los sueños.

Seguidores

martes, 13 de diciembre de 2011

Todo empieza con algo de whisky

Me decanto por el tipo de hombre muy alto, moreno, ojos oscuros, algo de pecas si puede ser, comprensivo, cariñoso, simpático, algo loco, caballero, humilde pero sobre todo y lo más importante, que me quiera como a nadie. 
Entonces, un día le conoces y te das cuenta de que no es la primera vez que le has visto, todo empezó mucho antes, aunque nunca me paré a fijarme en él. Y cuando menos te esperas que pase, pasa, y no pasa cualquier cosa sino algo muy importante. Llega casi por casualidad y cuando llega, no te lo crees. Con su sonrisa y su perfecta manera de amar, besándote de forma que no pararías nunca. Pero sigo sin creérmelo. Nunca he apostado por la perfección ni lo seguiré haciendo si te vas. Un momento, prométeme que nunca te irás... Nada, nada que prometer, ya lo has hecho unas cientos de veces. 
Dejarme sin palabras es difícil, siempre lo ha sido y tú, tú lo has conseguido. ¡Es tan adorable cuando me cuenta todo su día! con esa voz que se repite en mi cabeza durante las veinticuatro horas del reloj... No puedo dejar de recordar cuando me dijo lo mucho que me quería sin que le importase qué ni quién había al rededor, porque es así cuando estamos juntos, el tiempo corre muy deprisa, lo demás no importa y lo verdaderamente pequeño se hace grande, tanto que nos permite alcanzar las nubes. 
¡Cariño nos queda tanto por vivir juntos!, ¡nos queda tantísimo que recordar!, ¡nos queda querernos como dos locos, tan apasionadamente!. 
¡Nos queda echarnos tanto de menos!

2 comentarios: