Detrás de cada logro, hay otro desafío y en medio, quedan los sueños.

Seguidores

viernes, 28 de enero de 2011

Disco.

Ya voy tarde, como siempre catorce minutos tarde, espero que estén dormidos...
Me quité los tacones, qué digo tacones, TACONAZOS que me compré en Blanco la semana pasada. Son una maravilla, me encantan, los adoro, adoro la ropa y los zapatos, pero no el daño que me hacen. Tenía casi las medias rotas de tanto andar descalza, de madrugada en pleno enero.
Abrí el bolso y me puse a buscar las llaves entre pintalabios, direcciones y teléfonos, el DNI, monedas, una chapa... Y por fín las encontré abrí la puerta sin hacer mucho ruído y empecé a subir escaleras con la luz a apagada para que no se notase que había llegado, menos mal, están dormidos. Me relajé y fui en dirección a mi cuarto. Estaba dentro, estaba a salvo conecté mi MP4 y sonó algo de Pereza, no estoy muy segura de qué ya que el volumen no estaba muy alto, pero me causó nostalgia la melodía. Lo solté todo y me dejé caer de espaldas en la cama. No me importaba lo rota que estuviesen las medias, ni lo muy despeinada que estaba. Lo único que me importaba en ese momento fue no tenerte cerca esa noche. Esa noche había sido diferente, tú no habías estado en mis coreografías, ni habías estado ahí para sujetarme el vaso mientras estaba en el cuarto de baño, tú no me habías controlado, tú no estuviste conmigo. Porque claro tienes que dejarlo siempre un fin de semana. ¿Para qué? Lo sé perfectamente, para liarte hasta con el suelo y yo soy la tonta, repito, la TONTA que siempre va y te perdona el lunes, aunque esta vez no voy a perdonar que ahora mismo se me esté volviendo a correr el rimel por tu culpa, no, quizás no te perdone el lunes, quizás esta vez lo haga el martes.

1 comentario: