Siempre te dan lo contrario de lo que se espera de ellos. Si necesitas cariño, te dan hostias. Si lo que quieres es firmeza, se te derriten en las manos. Si les reclamas ternura, en cuanto lo notan, se ponen duros y bordes. Una a veces pide una palabra de aliento, una mano tendida. Ellos suelen responder con una patada en el culo. Por qué lo hacen así, es algo que todavía ignoro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario